
DIARIO "LA VERDAD" ALBACETE 2-4-2002
El escritor Antonio García Muñoz publica un poemario centrado en el pesimismo
‘La aniquilación’ es un libro escéptico, al que no le falta el sentido del humor La publicación inaugura la colección de libros de la revista ‘El problema de Yorick’
LA VERDAD ALBACETE
Habituado
a las colaboraciones en la prensa y en revistas literarias, como El problema
de Yorick, de la que es fundador junto a Eloy M. Cebrián, no sabía Antonio
García Muñoz que su primer libro publicado sería un poemario, La
aniquilación, que estos días se pone a la venta en los circuitos
comerciales de la ciudad.
No en vano, el autor de La aniquilación no estaba muy convencido en
cuanto al género. Lo que sí tenía más claro era el punto de vista: «Un
diario íntimo, así que el formato es lo de menos. Digamos que son anotaciones
diarias en forma de poema», indicó.
La aniquilación resulta, desde su propio título, un libro visceral,
impúdico, e incluso cruel. Los poemas fueron compuestos en el verano de 1999,
como respuesta a una crisis de ansiedad que postró a García Muñoz durante
meses. Una época particularmente dura en que la única salvación estaba en la
escritura y que se refleja en el pesimismo del libro, repleto de poemas escritos
en un tono coloquial, a veces sentencioso, que tratan de dar cuenta de esa
crisis depresiva.
«Para quien lo haya padecido, le resultará familiar ese estado de ánimo
del que se habla en el prólogo o en algunos poemas que renuncian a veces al
destinatario lector», aclara el autor del poemario, quien agrega que, en
momentos como ese, «no alberga uno nociones de futuro, ni de lectores, incluso
el propio autor queda completamente anulado, despersonalizado, aniquilado…»
Y no obstante, hay en el libro márgenes de optimismo, amarres a una realidad
exterior que no dejan de ser irónicos o incluso humorísticos. Una amplia sección
del poemario, titulada Una pausa lejos de la mente, refiere la devoción
de su autor por el cantante norteamericano Bob Dylan, al que también homenajea
en Things have changed, título de una de sus canciones emblemáticas que
ganó un Oscar.
Tampoco faltan referencias críticas a otros autores, o visiones nada idílicas
del paisaje urbano, como la de un parque habitado de palomas agresivas. «Time
out of mind es uno de mis discos favoritos, uno de los discos más tristes
que se han compuesto nunca. Lo escuchaba todas las noches mientras iba
escribiendo los poemas, glosaba sus versos e intercambiaba su voz con la mía;
era el fondo ambiental perfecto para mi estado de ánimo»
Y no deja de sorprender, en medio de la gravedad, un tono decididamente
coloquial, por momentos abrupto, que no evita lo explícito: algunos poemas
rayan lo pornográfico, un registro no usual en las composiciones líricas. En
este sentido, García Muñoz manifestó que «la poesía tiene muy buena prensa,
es entre todos los géneros el más respetado. A mí me gustaría dinamitarla
desde dentro, valiéndome de sus propias armas». No resulta por tanto extraño
que el autor de La Aniquilación siempre haya creido que la poesía puede
servir para expresar «algo más que perplejidad ante el mundo o buenos
sentimientos. La poesía debería resultar impactante, agresiva, conmover al
lector de un modo casi literal y físico». Y no habla al respecto de la poesía
de combate o de poesía comprometida, sino «de un tipo de poesía visceral, que
transparente al autor, que diga cosas sobre él y no se limite a impresionar por
su belleza».
¿Cabe hablar de purga, de regeneración, ahora que esas fobias y obsesiones
están a disposición del lector? ¿Cómo se contempla un libro escrito hace
tres años desde el momento actual? «Resulta curioso –contesta García Muñoz–,
pero ahora he vuelto a escribir poemas, después de mucho tiempo, y el tono
permanece igual, así que imagino que el pesimismo es innato y la depresión no
hace sino agudizarlo». MÁS INFORMACIÓN I El Problema de Yorick.
www.geocities.com/problema_ yorick.